TEL AVIV, Israel.- El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó el plan para Gaza que auspicia Estados Unidos y acepta Hamas, en un nuevo distanciamiento de su aliado Donald Trump.
El mandatario israelí, presionado por sus aliados de extrema derecha y en medio de una reñida carrera electoral, lleva más de una semana elevando críticas hacia el plan anunciado a fin de julio por Trump, que contempla el desarme de Hamas y la retirada israelí del territorio palestino.
Ayer, en una reunión de gabinete, expresó su oposición de forma explícita: “Israel rechaza el documento de 15 puntos”.
Las fuerzas israelíes “no llevarán a cabo ninguna retirada hasta que Hamas esté realmente desarmado y continuarán neutralizando las amenazas contra nuestras fuerzas y nuestros ciudadanos”, declaró.
El documento es la última etapa de un alto el fuego impulsado por Estados Unidos y anunciado en octubre, que redujo pero no puso fin a las operaciones israelíes en Gaza. Hamas, en el poder en Gaza desde 2007, aceptó el acuerdo por el que debería entregar sus armas a una incipiente autoridad palestina encargada de gobernar el territorio durante un periodo de transición.
“Mantenernos firmes”
Un miembro del buró político del movimiento, Basem Naim, dijo que Estados Unidos debería presionar “a Netanyahu y su gobierno para que se ciñan a la hoja de ruta y no obstruyan el proceso por razones políticas internas y electorales”.
Trump endurece su política migratoria con un decreto contra el "turismo de nacimiento"En su intervención, el primer ministro israelí se refirió a Trump como su “mayor amigo en la Casa Blanca”, pero no dudó en desmarcarse de su estrategia, como ya hizo en el marco de la guerra contra Irán.
“Ellos tienen ideas; algunas son aceptables para nosotros y otras no, y sabemos cómo mantenernos firmes en estos asuntos”, afirmó el primer ministro, quien afirmó estar en conversaciones con Washington.
Reelección en duda
Netanyahu, el líder israelí que más años ha estado en el poder, aspira a la reelección en las elecciones legislativas del 27 de octubre, las primeras desde el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 que desencadenó la guerra en Gaza.
Los sondeos lo sitúan igualado o incluso por detrás en intención de voto respecto a sus rivales. Y también señalan que el plan para Gaza es muy impopular entre su base electoral conservadora y la de sus socios de extrema derecha. Hasta hace poco, Netanyahu hacía campaña destacando la solidez de su relación con Trump, que ya desde su primer mandato realizó gestos sin precedentes en apoyo de Israel, como trasladar la embajada a Jerusalén.
En febrero, Trump se unió a Netanyahu en la campaña de bombardeos contra Irán. Pero en abril aparecieron fricciones cuando Trump intentó buscar un alto el fuego con Teherán, al que se oponía el dirigente israelí.